Erase dos veces…

Este curioso nombre que ya obliga a replantearse la afianzada entradilla con la que comienzan casi todos los cuentos clásicos, y es la muestra de cómo se replantean estos cuentos desde este original proyecto que os presentamos hoy, firmado por la empresa Cuatro Tuercas, al frente de la cual se encuentran Pablo y Belén, papás de un niño y una niña a los que empezaban a chirriarles cada vez más los contenidos y las frases de los cuentos de siempre.

Érase dos veces es una nueva propuesta para reinventar los cuentos clásicos llenos de actitudes, enseñanzas y moralejas anticuadas, denostadas y en muchos casos rayando el machismo y las actitudes poco equitativas entre hombres y mujeres. Y sí, son sólo cuentos, pero ¿acaso no es mucho más lo que llevan implícito? Actitudes, enseñanzas, juegos simbólicos con los que los niños aprenden a jugar y a imitar. Con unas fabulosas ilustraciones de Nacho de Marcos, desde Cuatro Tuercas, han reescrito tres cuentos clásicos, Blancanieves, Caperucita y La Cenicienta. Han mantenido la magia, la fantasía, pero prescindido de la violencia, el sexismo, la desigualdad y el culto a la belleza. Y en palabras de Pablo,  «nos han quedado muy chulos, preciosos y co-educativos»

Verkami, la conocida plataforma de crowfounding donde ven la luz cientos de interesantes proyectos que no encuentran la manera de financiarse, está dando a conocer esta bonita iniciativa . Se pueden aportar desde 5 a 500 euros y cada fórmula de ser «mecenas» de esta actividad conlleva unos privilegios. Desde la inclusión de nuestros nombres en la impresión de los libros, hasta el patrocinio, pasando por la fórmula de colaborar y poder recibir en casa uno o todos los cuentos que Érase una vez ha empezado a reinventar.

Pablo Macías, de Cuatro Tuercas, nos cuenta: «Cuando leíamos los cuentos a nuestros hijos, nos saltábamos tantas partes, tapábamos tantas ilustraciones… que decidimos no leérselos más. Ella no entendía de arquetipos y enseñanzas insconscientes (ni falta que le hace). Ella solo veía que las princesas esperan y los príncipes deciden. Ella solo veía lobos devorando a abuelitas, bosques terroríficos y brujas que no eran sabias.¿Crees que esta es la mejor forma de irse a dormir? ¿Crees que esta es la mejor forma de caminar por la vida? Nosotros no.

Por eso, por todo eso, «Érase dos veces«. Esta vez…. no se comerán perdices 😉

 

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