Tacones lejanos, Dumbo y otras historias muy peliculeras

Nos pasa todos los meses que la revista sale publicada. Nos pasamos un montón de días absorbidos por los textos, la maquetación, las fotos, los editoriales y dejamos completamente de lado, tirando de los abuelos, el cuidado de nuestros retoños. Te sientes fatal, como la que cada día los deja en la hora de acogida porque entra pronto a trabajar; o la que los deja siempre en el comedor pensando en que nunca están en casa para ocuparse de ellos o la que tiene que tirar de actividades extraescolares toda la semana para cuadrar horarios. La culpabilidad, en el siglo XXI es inherente a todas las madres trabajadoras, y eso sí, dando gracias cada día por formar parte de este colectivo. A lo que voy. Este fin de semana me había prometido a mí misma y a los niños que lo pasaríamos bomba juntos y haríamos lo que ellos quisieran, lo cual incluía entre otras cosas: hacer un pícnic en la montaña, jugar a fútbol en la playa, patinar y atención, planazo!!  Ver los cuatro juntos en familia y con un bol de palomitas DUMBO.

Sí, Dumbo. La emitían en Disney Channel. La película está en mi casa como tantas otras y no se les ocurre verla jamás, pero cuando te la anuncian por Tv te parece un mega estreno, qué curioso. Total, allí nos plantamos, planazo en familia, y la verdad, genial. Me acosté pensando en que de vez en cuando hay ratos buenos y seguidos que no hacen que te entren ganas de matarlos por pelearse o gritarse a cada momento. En esas estaba cuando, ya en la cama, oigo los tacones de mi vecina, solteros, sin niños que salían a las 0,30. De copas y fiesta, supongo yo. Y piensas cuánto te ha cambiado la vida, tu plan de sábado noche de despiporre es Dumbo y Palomitas y como todo exceso, tirar al suelo los cojines para sentarte a ver la peli y ya casi ni te acuerdas de cuándo tú salías a esas horas. Y la verdad, durante unos segundos piensas, jo, qué plan, taconazo, pintarse los labios y bailar, pero abres los ojos y piensas, qué pereeeeeeeeeeeeza! Con lo bien que se está en la cama con las fieras ya durmiendo y te duermes plácidamente pensando en que a las siete alguna te pedirá que levantes a hacerle un vaso de leche si es que antes no te han despertado para invadir tu lecho conyugal algún otro energúmeno en edad preescolar.

 

Y si el plan del sábado fue bueno el del domingo ni os cuento. A pesar de prometerles que les dedicaríamos todo el fin de semana, no puedes dejar ni aunque sea domingo de contestar mails de trabajo, así es que mientras intentas que no te vean y escaquearte para poder enviarlos, tu hija te busca con la caja del Bingo y te descubre asaltándote al grito de «¿JUGAMOS?» y tú, «mmmm, cariño, el bingo es para jugar con más gente» y ella: «claro, jugamos los cuatro» y tú: «venga, mientras acabo de escribir esto jugamos» Y piensas, con lo que tarda en cantar los números y colocarlos en el tablero me da tiempo a escribir diez correos y mientras no perder de vista el cartón para tapar los números. Y así me veía: el padre en su ordenador y con el cartón y una servidora con el peque encima tachando los números que tú le vas diciendo; la otra cantando los números al tiempo que vas escribiendo como puedes en el teclado y piensas, «qué bonito finde en familia»…

 

 

Animaos y contadme, ¿qué tal vuestro finde familiar?  😉

1 comment
  1. El nuestro ha sido completito también. Hemos cogido unos días libres y hemos hecho una escapadita a Lugo plagada de excursiones. Además el tiempo nos ha acompañado, así que ha salido redondo. Eso sí, de tele nada. Me acabo de enterar ahora que echaron Dumbo jajaja.

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